Aquascaping

La elección de un sustrato adecuado para un acuario plantado es uno de los factores más importantes que debemos tomar a la hora de planificar de manera exitosa, un nuevo proyecto. Normalmente un principiante comienza eligiendo un sustrato por su textura o su color, pero las propiedades de ese sustrato en cuanto a los nutrientes que contiene, pronto revelarán que tan acertada fue su elección pocas semanas después de elegir y sembrar sus primeras plantas…

El motivo es que las plantas acuáticas que podemos seleccionar tienen requerimientos de nutrientes muy variados. Algunas plantas asimilan muy pocos nutrientes a través de sus raíces, usando principalmente sus hojas para absorberlos, principalmente cuando están disueltos en el agua. Ejemplo de ello son las Bucephalandras y los Helechos de Java. En cambio, otras plantas toman nutrientes casi exclusivamente del sustrato al que fijan sus raíces, estableciendo una relación simbionte con ciertos microorganismos para extraer sus nutrientes y así producir la sabia bruta. Un buen ejemplo serían las plantas tipo roseta como las espadas del Amazonas y las plantas tapizantes como las del género Hemianthus.

En lo que sí se ponen de acuerdo todas las plantas es en la variedad de nutrientes que necesitan y en sus proporciones. Básicamente podemos dividir a los nutrientes en macro-nutrientes y micro-nutrientes. Los macro-nutrientes más demandados metabólicamente son el Nitrógeno, Fósforo y Potasio, mientras que los micro-nutrientes son mucho menos abundantes y variados. Ejemplos de ellos son el boro, cloro, cobalto, cobre, hierro y manganeso, entre otros. Por lo general y debido a su naturaleza, los sustratos nutritivos o fertilizantes para plantas acuáticas suelen especializarse en macro-nutrientes o en micro-nutrientes. Es muy común combinar distintos sustratos en un acuario para alcanzar la variedad y comportamiento nutricional de un conjunto de plantas, e incluso colocar un sustrato concreto en ciertos lugares donde sembramos plantas con necesidades distintas. De hecho, muy a menudo fertilizamos el sustrato adicionalmente con tabletas nutritivas especiales en zonas determinadas para ayudar a las especies de crecimiento más rápido.

Otro factor a tener en cuenta es lo rápido o lento que es el metabolismo de las plantas que se nutren a través de sus raíces: no crece a la misma velocidad un ejemplar de Blyxa japonica que un Aponogeton. Obviamente, esto afecta a la rapidez con la que un sustrato puede liberar los nutrientes o la biodisponibilidad de estos para las raíces, pudiendo afectar negativamente al crecimiento de las plantas más demandantes. También debemos tener en cuenta la granulometría del sustrato. Por norma general las plantas que alcanzan grandes tamaños suelen preferir gravas con granos más grandes, mientras que las más pequeñas suelen adaptarse mejor a granulometrías menores, más semejantes a la arena. Un sustrato fino suele albergar menos oxígeno y un valor pH más bajo que una grava gruesa debido a que las raíces también respiran. La demanda de oxígeno de las raíces además puede variar de unas a otras. Además, cuanto menos oxígeno contiene un sustrato más bajo suele ser el valor pH de este. Esto aumenta la disolución del calcio y afecta la biodisponibilidad de ciertos nutrientes que contiene el sustrato, creando condiciones diferenciadas más favorables para algunas especies.

 

Chow Wing Ki

 

Sustratos arcillosos:
Tienen una vida útil de hasta 18 meses y aportan los tres macro-nutrientes básicos que requieren las plantas: Nitrógeno, Fósforo y Potasio. Estos nutrientes se liberan progresivamente en el acuario en las proporciones óptimas para un aprovechamiento eficiente, evitando al tiempo la proliferación de las algas. Su granulometría y pH permite un desarrollo óptimo de las raíces de todas las plantas, siendo además un sustrato idóneo para mantener exitosamente hasta los camarones ornamentales más delicados. Debido a su alta porosidad, funciona eficientemente como filtro biológico natural, creando un micro-sistema ideal para las raíces de las plantas, que se desarrollan a un nivel óptimo de oxígeno y flujo de nutrientes en el fondo del acuario. Algunos de ellos también adsorben cualquier colorante que pueda teñir el agua, como los taninos u otros subproductos metabólicos, aportando gran transparencia al agua del acuario. Esto también beneficia a las plantas, ya que optimiza el índice de penetración de la luz en el acuario.

Sustratos inorgánicos de liberación lenta:
Estos sustratos pueden combinar una o varias formas de rocas fragmentadas en distinta granulometría. Pueden ser de origen ígneo o arcilloso y se caracterizan por su liberación lenta de nutrientes, principalmente de micro-nutrientes. Su vida útil es muchísimo mayor que la de los sustratos arcillosos y la variedad en texturas y colores es mucho más extensa. Es muy común combinarlos con sustratos inertes para lograr efectos estéticos o modificar sus propiedades nutritivas con tabletas fertilizantes especiales.

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